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| De CLASE AIKIDO 2010 19 hs |
lunes, septiembre 13, 2010
Fotos Clase Aikido 2010 19 hs
martes, agosto 31, 2010
Sangen: Triángulo, Círculo y Cuadrado
jueves, agosto 12, 2010
Aikido es verse en el otro.
Por lo menos en lo que a mi respecta, el aikido tiene que ver con la imagen.
Muchos llegamos al Aikido a partir de una imagen en la televisión o una película, y por qué no una foto o una ilustración. En mi caso tengo presentes dos de estas variantes: el haber visto un especial de artes marciales en un canal de Documentales y que el Aikido me pareciera algo diferente… a ver qué dice Nahuel (practicante de Aikido; y también Sensei de Karate); también en un fichero de los deportes aparecía el Aikido en primer término (por estar ordenado alfabéticamente) y hablaba de las cualidades principales del mismo: elasticidad, coordinación de movimientos, velocidad (estos breves textos iban acompañados por unas ilustraciones bastante espectaculares, de esas que muestran una hakama volando junto con su dueño).
Volviendo a la comparación: en una imagen existe una dinámica, una composición, un equilibrio (y un desequilibrio), un modo de lectura y una interpretación.
Pero lo más significativo para mí es que el Aikido se manifiesta permanentemente como un espejo.
Es verse en el otro desde las diferencias, la simetría, la oposición. Y es “verse” en el sentido literal (de ver con los ojos) pero por sobre todo “verse” a partir de nuestros sentimientos, pensamientos y a través del propio cuerpo. Todo esto parece ser el verdadero lenguaje del Aikido (por eso nuestro Sensei nos dice que hablemos poco… como los japoneses).
La imagen está presente siempre: la superficie del tatami, el retrato de O’ Sensei que nos observa. Nos vemos reflejados en aquellos practicantes que recién se inician, y notamos nuestra propia evolución desde aquel tiempo a esta parte, que tiene que ver con encontrar la forma, el equilibrio, lo duro, lo blando, lo cuadrado y lo esférico. Para eso miramos a otros “colores”, los de los practicantes más avanzados. Cada uno tiene su propia forma.
Así confluimos en ese espacio que es el Dojo, diferentes edades, ocupaciones, inquietudes. Y nos volvemos uno cuando hacemos un kata con bastón “como un equipo”, suele decir nuestro Sensei Daniel Picciola.
Diego Pérez Venturino
miércoles, junio 30, 2010
Aikido: El camino correcto
He intentado escribir esto antes, con reiterados fracasos. Hoy tuve un rotundo ejemplo práctico que me permite pasar de la hipótesis a la teoría, de la teoría a la práctica. Entonces:Hipótesis: si hacés las cosas bien, el resultado necesariamente es el correcto. Esto lo entiendo así para todas las cosas en la vida, aunque a veces nos resulte difícil verlo o asimilarlo. El camino correcto, por muy pedante o fútil que suene, es el que hacen los propios pies. No sirve desandar caminos ya caminados. Cada quién elige el camino a seguir y cada quien decide que es lo correcto y lo incorrecto. No obstante esto, creo que hay ciertas pautas generales que son comunes a todos los caminos (y a todos los caminantes): la honradez, la honestidad, el trabajo, la entrega, el amor a… Como se ve, es difícil hablar de estas cosas sin parecer un émulo de Paulo Coehlo. Por eso pasemos a la teoría y el ejemplo desde el aikido, que está es una página de un dojo de artes marciales.
Teoría: el ikkyo undo. Este ejercicio, que al principio me aburría y no entendía, es uno de los pilares del aikido. Dijo Picciola sensei que aikido es 90 % atemi, y 10 % del resto. Contra ese 90 % de atemi tenemos como defensa el ikkiyo undo, que sí lo hacemos bien debería protegernos de cualquier atemi que nos arrojen (por lo menos de los altos, las patadas a la canilla no cuentan). Pero hacer el ikkyo undo, del que nacen prácticamente todos los contraataques, técnicas y contratécnicas, es tarea muy difícil. Lo más común es que el nage, sabiendo que tipo de ataque va a utilizar el uke, busque cazar el brazo (o el puño) al vuelo. Resultado: una técnica desprolija, ineficaz, inexistente. Hacer bien un ikkyo undo, conlleva no solo salir de la línea del ataque (ya sea hacia atrás, hacia los lados o entrando) sino concentrarse en la defensa del cuerpo, desviando lo que nos arrojen, primero, y usando la energía recibida, segundo. Un ikkyo undo bien hecho conlleva este bloqueo/desvío primero, del que nace cualquier contratécnica futura. Veamos el ejemplo práctico del día de la fecha.
Práctica: En la práctica de hoy, absorbíamos un yokomen con kirioroshi y después aplicábamos shihonage (omote y ura). Me tocó practicar esto con Ruslan, que no te regala nada. Cada vez que hacía mal el ikkyo undo (es decir, cada vez que iba a buscar el brazo) detenía el ataque. Recién cuando mejoré la salida y cuando el ikkyo undo cumplía su doble función (bloqueo y ataque, los brazos extendidos tendrían que protegerme y molestarlo a él si estuviese bien hecho) la técnica tenía una forma similar a un shihonage. Recién ahí se parecía en algo al aikido. Y el proceso del que hablaba más arriba, no es solo el ikkyo undo medianamente bien hecho, sino que es todo: los años de práctica repitiendo el ikkyo undo y escuchando al sensei decirnos una y otra vez que el ikkyo undo está en la base de todo, entender la técnica, conocer, saber que hay un principio que debe respetarse, practicar con un senpai estricto que no te regala nada (y el ruso es de aplicar castigo cuando hacés mal), etc., etc., etc.
Hipótesis, teoría, práctica. Más o menos ya he dicho esto antes en otro post, no me gusta repetirme pero soy hombre de obsesiones: cuento con senpais que me corregirán la técnica y harán mi aikido un poco más fluido. Esto en la vida es más complicado, nadie me dirá como des-asnar mi camino pero que va, nunca nadie me dijo que no tratara.
Kanpai!
jueves, junio 24, 2010
Clase Abierta de Aikido 2009 (3/3) Última parte
Última Parte. Espero os guste.
jueves, mayo 06, 2010
El aikido, mi filosofía
Sensei Picciola dijo en varias ocasiones que el aikido era una filosofía de vida y puso de ejemplo alegórico el ukemi: la vida es como practicar ukemis: te caés y te levantás, te caés y te levantás, te caés y… con tiempo y práctica se aprende a caer más suave y a levantarse más rápido, los golpes comienzan a doler menos. La vida es como practicar caídas. El ejemplo del sensei es claro y muy didáctico; yo nunca supe hallar estos ejemplos, uso otros más complicados. Intentaré explicar por qué considero al aikido una filosofía de vida.¿Por qué digo esto? Porque considero que el aikido tiene muchísimo para ofrecer, más allá de las técnicas que a todos nos gusta practicar. Veo muchas veces en el dojo que –todos– quisiéramos poder practicar como el sensei, y muchos, a mi parecer, quisieran practicar fuerte como Ruslan, o con la concentración samurái y el aplomo que muestra Nahuel y, algunos, quisieran poder elevar el ki como Son Gokuh y hacer temblar el suelo y las paredes (yo en lo particular quisiera practicar con la solvencia de García Luna, y hacer los ukemis como Silvia). Eso es lo que yo veo. Y veo y oigo al sensei decir que él está cada vez más lejos de querer pegarle a alguien y que practica esto en su vida y yo me pregunto: por qué no quieren aprender esto. Claro que uno a veces tiene un mal día, se sube a un colectivo y el chofer no te devuelve el saludo y te gustaría encontrártelo en la calle y enterrarlo de cabeza en el suelo con un buen nikkyo ura, pero, por lo general, esto no ocurre. Uno no va por la calle saltando los bancos de las plazas haciendo tobikoshi ukemi ni resuelve sus problemas con palancas en las articulaciones (aunque, confieso, entro a mi casa haciendo kaiten) y sin embargo se puede aplicar el aikido a diario, en el día a día. La filosofía que el aikido enseña (respeto por el compañero, el irimi, el ukemi, etc., etc., etc.) puede ser utilizada a diario.
Si me pagaran por practicar aikido, yo viviría más tránquilo. Pero esto no es así. Y sin embargo, allí donde voy, intento poner en práctica lo que me enseñan en el tatami. Después de todo, en la vida, como en el aikido, estamos todos aprendiendo. Por eso yo digo: ¡kanpai!
Patricio, 29 años
martes, mayo 04, 2010
Clase abierta de Aikido 2009 (2/3)
Se viene la 3ra parte...
miércoles, abril 28, 2010
Ki Musubi No Tachi
Las tecnicas de sable son a mi parecer el costado mas oscuro de Aikido, son las raices mismas de cada tecnica, de cada movimiento y lo mas importante: de cada principio. Pero lo que siento es que estas raices se han ido puliendo y modernizando a los tiempos que corren para dar lugar a Aikido. Cuando practico con Ken me conecto con ese costado oscuro, la brutalidad del golpe con la suavidad del corte, una herida que de tan aguda se vuelve imperceptible. Me siento un poco parte de esos guerreros que las probaron en batalla.Esto me ha pasado en mayor medida en la clase de ayer practicando Ki Musubi No Tachi, donde pude comprender la diferencia entre el 6to Ken Awaze y Ki Musubi No Tachi, era algo pendiente que tenia una pregunta que me rondaba la cabeza: porque existen sin son tan parecidos? la respuesta es que no son parecidos en absoluto, si bien tienen movimientos en comun, el fin de cada uno de ellos es completamente diferente.
Adicionalmente quiero comentar algo que me pasa desde que inicie mi practica de Aikido alla por 2004 (si no me falla la memoria): siempre que se me plantean dudas sobre la tecnica o la practica, el Sensei hace referencia a ello en alguna clase. Siempre ocurre esto, eso me ha llevado a saber esperar la respuesta mas que a buscarla y me hace sentir muy "awaze" con el dojo y el sensei.
Domo arigatou gazaimasu.
lunes, abril 19, 2010
Clase Abierta de Aikido 2009 (1/3)
Se vienen la 2da y 3ra parte...



