sábado, octubre 02, 2010

Filosofía, caracter, práctica

En varias discusiones que he tenido con Ruslan, siempre puntualizó el que no había sinceridad en el dojo. En como efectuabamos los ataques y su concomitante impacto en la técnica subsecuente. En esto siempre he estado de acuerdo, y es muy fácil de verlo. Un ejemplo es cuando uno hace un ikkyo y reduce al uke, y luego le tiene que aplicar una segunda técnica, que lo envía en la dirección contraria. Si el uke, en el suelo y rendido después del ikkyo no intenta levantarse, aplicar una segunda técnica no solo es complicado e innecesario (¿para qué levantar a un adversario a quien te preocupaste en derribar?) sino que a veces hasta parece ortopédico. Ésta es la falta de sinceridad de la que hablaba Ruslan.
Y yo que siempre intento atacar de forma sincera, que trato de no regalar nada en la medida de lo posible y que busco levantarme del suelo cuando veo que la contratécnica lo está pidiendo, no podía transladar desde un entendimiento teórico del concepto al tatami lo que Ruslan declamaba.

Y no fue que hoy el sensei nos pidió que mejoraramos nuestro ataque para llegar a dónde teníamos que llegar y no que solo lo pretendieramos y la diferencia se hizo obvia, y el paso a seguir, evidente. No era una cuestión de caracter como solía pensar (esto es, al ruso le salía no solo porque pensaba en el concepto sino porque es un cabeza de mancuerna) sino que la técnica es necesaria. Ya tenía el concepto, no sé si algún día tendré el caractey y ahora tengo la técnica, así que, como me dijo Ruslan cuando se lo comenté: sigamos practicando.

Y ya que estamos, quisiera acotar que entiendo esto como el awase dojo - practicante del que hablaba Juan Pablo. Tanto darle vueltas en mi cabeza al asunto, y no va que el sensei cortó la niebla de la duda de un bokenazo. Buenisimo. Muchas gracias a todos.

Kanpai!
Patricio

viernes, octubre 01, 2010

lunes, septiembre 13, 2010

Fotos Clase Aikido 2010

Ya se encuentran disponibles las fotos de la clase tomadas por Diego Perez Venturino.


De CLASE AIKIDO 2010

Fotos Clase Aikido 2010 19 hs

Ya se encuentran disponibles las fotos de la clase de las 19 Hs tomadas por Diego Perez Venturino.

De CLASE AIKIDO 2010 19 hs

martes, agosto 31, 2010

Sangen: Triángulo, Círculo y Cuadrado

A partir de una de las preguntas que tuve que preparar para mi examen de 2º Kyu, comencé una búsqueda donde me tope con cosas muy interesantes. Al principio lo vi como el costado filosófico o esotérico de Aikido pero lo cierto es que al momento del examen no comprendía mucho que eran "los símbolos de Aikido". Es más cuando fui cuestionado en este aspecto por el Sensei debo reconocer que hice agua.... o al menos no respondí como me hubiera gustado. Pero encontré una cita de O'sensei que echo un poco de luz al tema: "entrar como un triangulo, ejecutar como un circulo, y terminar como un cuadrado". Hablando técnicamente se me represento inmediatamente Ikkio ura - shomen uchi.
Es fácil ver  un hanmi triangular ofreciendo un solo costado a Uke, agudo como una katana listo para entrar profundo y veloz. Ejecutar Ikkio ura de forma circular y terminar abajo aplicando una retención aplomado como un cuadrado. Los símbolos comenzaban a tener sentido para mi o por lo menos a representarse en cosas tangibles.

Luego fui descubriendo que las formas están presentes en toda la naturaleza de esta manera cada una puede representar diferentes cosas:

Triángulo: gas, aire,  inicio, creación, procreación, ryutai, inhalación, yin, hombre.
Círculo: líquido, agua, ejecución, desarrollo, jutai, apnea, yin/yang, cielo.
Cuadrado: mineral, roca, fin, gotai, exalación, yang, tierra.

La lista es infinita, estos son solo algunos ejemplos de la regla de "triplicidad" o Sangen.

La palabra Sangen significa tres orígenes "Masakatsu" que es la victoria real, "Agatsu" que es la victoria sobre uno mismo y "Katsuhayahi" la victoria a la velocidad de la luz, que se podría interpretar como al hacer la técnica de forma "perfecta" el tiempo ya no es un factor determinante. Cuantas veces he leido a O'sensei hablando de la detención del tiempo...

"Cuando el triángulo, el círculo y el cuadrado se unen en una rotación esférica con el Ki, todo se vuelve claro y aparece Aikido"

 Creo que no hace falta citar la fuente....

Y para finalizar quiero comentar algo que no deja de sorprenderme que es el sentirme awaze con el Dojo y el esperar respuestas que comente en mi artículo sobre Ki Musubi No Tachi. La clase pasada estabamos practicando Kokyuho - Ryotedori la idea era hacerlo relajado, hacerlo fluir. La indicación de Sensei fue "entren en su centro como agua" ahí apareció la figura del circulo, que es la ejecución dela técnica y ni mas ni menos que el líquido y el agua. Esto fue lo que me llevo a escribir este artículo.

Y voy a citar un comentario que dejaron hoy en otro artículo mio: "Las respuestas siempre van a estar, es verdad que hay que saber esperar y si un Dojo con sus practicantes y su sensei hacen que encuentres tus respuestas ,es que encontraste el lugar para preguntar. " Creo que esto da el cierre perfecto. Sayonara!

jueves, agosto 12, 2010

Aikido es verse en el otro.

A ver qué opina Silvia (Psicóloga y practicante de Aikido) de esta reflexión. Y qué opinión tiene Ezequiel (Comunicador Audiovisual igual que yo; y también Sensei de Aikido).

Por lo menos en lo que a mi respecta, el aikido tiene que ver con la imagen.

Muchos llegamos al Aikido a partir de una imagen en la televisión o una película, y por qué no una foto o una ilustración. En mi caso tengo presentes dos de estas variantes: el haber visto un especial de artes marciales en un canal de Documentales y que el Aikido me pareciera algo diferente… a ver qué dice Nahuel (practicante de Aikido; y también Sensei de Karate); también en un fichero de los deportes aparecía el Aikido en primer término (por estar ordenado alfabéticamente) y hablaba de las cualidades principales del mismo: elasticidad, coordinación de movimientos, velocidad (estos breves textos iban acompañados por unas ilustraciones bastante espectaculares, de esas que muestran una hakama volando junto con su dueño).

Volviendo a la comparación: en una imagen existe una dinámica, una composición, un equilibrio (y un desequilibrio), un modo de lectura y una interpretación.

Pero lo más significativo para mí es que el Aikido se manifiesta permanentemente como un espejo.

Es verse en el otro desde las diferencias, la simetría, la oposición. Y es “verse” en el sentido literal (de ver con los ojos) pero por sobre todo “verse” a partir de nuestros sentimientos, pensamientos y a través del propio cuerpo. Todo esto parece ser el verdadero lenguaje del Aikido (por eso nuestro Sensei nos dice que hablemos poco… como los japoneses).

La imagen está presente siempre: la superficie del tatami, el retrato de O’ Sensei que nos observa. Nos vemos reflejados en aquellos practicantes que recién se inician, y notamos nuestra propia evolución desde aquel tiempo a esta parte, que tiene que ver con encontrar la forma, el equilibrio, lo duro, lo blando, lo cuadrado y lo esférico. Para eso miramos a otros “colores”, los de los practicantes más avanzados. Cada uno tiene su propia forma.

Así confluimos en ese espacio que es el Dojo, diferentes edades, ocupaciones, inquietudes. Y nos volvemos uno cuando hacemos un kata con bastón “como un equipo”, suele decir nuestro Sensei Daniel Picciola.

Diego Pérez Venturino

miércoles, junio 30, 2010

Aikido: El camino correcto

He intentado escribir esto antes, con reiterados fracasos. Hoy tuve un rotundo ejemplo práctico que me permite pasar de la hipótesis a la teoría, de la teoría a la práctica. Entonces:

Hipótesis: si hacés las cosas bien, el resultado necesariamente es el correcto. Esto lo entiendo así para todas las cosas en la vida, aunque a veces nos resulte difícil verlo o asimilarlo. El camino correcto, por muy pedante o fútil que suene, es el que hacen los propios pies. No sirve desandar caminos ya caminados. Cada quién elige el camino a seguir y cada quien decide que es lo correcto y lo incorrecto. No obstante esto, creo que hay ciertas pautas generales que son comunes a todos los caminos (y a todos los caminantes): la honradez, la honestidad, el trabajo, la entrega, el amor a… Como se ve, es difícil hablar de estas cosas sin parecer un émulo de Paulo Coehlo. Por eso pasemos a la teoría y el ejemplo desde el aikido, que está es una página de un dojo de artes marciales.

Teoría: el ikkyo undo. Este ejercicio, que al principio me aburría y no entendía, es uno de los pilares del aikido. Dijo Picciola sensei que aikido es 90 % atemi, y 10 % del resto. Contra ese 90 % de atemi tenemos como defensa el ikkiyo undo, que sí lo hacemos bien debería protegernos de cualquier atemi que nos arrojen (por lo menos de los altos, las patadas a la canilla no cuentan). Pero hacer el ikkyo undo, del que nacen prácticamente todos los contraataques, técnicas y contratécnicas, es tarea muy difícil. Lo más común es que el nage, sabiendo que tipo de ataque va a utilizar el uke, busque cazar el brazo (o el puño) al vuelo. Resultado: una técnica desprolija, ineficaz, inexistente. Hacer bien un ikkyo undo, conlleva no solo salir de la línea del ataque (ya sea hacia atrás, hacia los lados o entrando) sino concentrarse en la defensa del cuerpo, desviando lo que nos arrojen, primero, y usando la energía recibida, segundo. Un ikkyo undo bien hecho conlleva este bloqueo/desvío primero, del que nace cualquier contratécnica futura. Veamos el ejemplo práctico del día de la fecha.

Práctica: En la práctica de hoy, absorbíamos un yokomen con kirioroshi y después aplicábamos shihonage (omote y ura). Me tocó practicar esto con Ruslan, que no te regala nada. Cada vez que hacía mal el ikkyo undo (es decir, cada vez que iba a buscar el brazo) detenía el ataque. Recién cuando mejoré la salida y cuando el ikkyo undo cumplía su doble función (bloqueo y ataque, los brazos extendidos tendrían que protegerme y molestarlo a él si estuviese bien hecho) la técnica tenía una forma similar a un shihonage. Recién ahí se parecía en algo al aikido. Y el proceso del que hablaba más arriba, no es solo el ikkyo undo medianamente bien hecho, sino que es todo: los años de práctica repitiendo el ikkyo undo y escuchando al sensei decirnos una y otra vez que el ikkyo undo está en la base de todo, entender la técnica, conocer, saber que hay un principio que debe respetarse, practicar con un senpai estricto que no te regala nada (y el ruso es de aplicar castigo cuando hacés mal), etc., etc., etc.

Hipótesis, teoría, práctica. Más o menos ya he dicho esto antes en otro post, no me gusta repetirme pero soy hombre de obsesiones: cuento con senpais que me corregirán la técnica y harán mi aikido un poco más fluido. Esto en la vida es más complicado, nadie me dirá como des-asnar mi camino pero que va, nunca nadie me dijo que no tratara.

Kanpai!

jueves, junio 24, 2010

Clase Abierta de Aikido 2009 (3/3) Última parte





Última Parte. Espero os guste.

jueves, mayo 06, 2010

El aikido, mi filosofía

Sensei Picciola dijo en varias ocasiones que el aikido era una filosofía de vida y puso de ejemplo alegórico el ukemi: la vida es como practicar ukemis: te caés y te levantás, te caés y te levantás, te caés y… con tiempo y práctica se aprende a caer más suave y a levantarse más rápido, los golpes comienzan a doler menos. La vida es como practicar caídas. El ejemplo del sensei es claro y muy didáctico; yo nunca supe hallar estos ejemplos, uso otros más complicados. Intentaré explicar por qué considero al aikido una filosofía de vida.
Primero debo decir que he venido utilizando desde hace un tiempo un concepto muy sencillo, basado en el precepto de Fiedrich Nietzche: todo lo que no me mata solo me hace más fuerte, como filosofía de vida: cada golpe recibido, o me mata o no me mata; si no me mata, la persona que emergerá luego del golpe será necesariamente una más fuerte que la que lo recibió. Considero esto como una filosofía a posteriori: uno se recupera del golpe una vez que lo sufrió.
Encontré en el aikido, mediado por una reflexión del senpai Juan Fava, una filosofía similar, solo que a priori: elegir la muerte es vivir (léanse el post de Fava: Irimi, elegir la muerte es vivir, para entender mejor esto). Con esta filosofía en mente, puedo utilizarla en conjunto con lo enunciado anteriormente: uno está preparado para el golpe antes de que el golpe ocurra; si el golpe ocurre o no ocurre es indistinto, uno está preparado para su llegada. Si llega, bien puede uno hacer uso de lo que dijo Nietzche.
¿Por qué digo esto? Porque considero que el aikido tiene muchísimo para ofrecer, más allá de las técnicas que a todos nos gusta practicar. Veo muchas veces en el dojo que –todos– quisiéramos poder practicar como el sensei, y muchos, a mi parecer, quisieran practicar fuerte como Ruslan, o con la concentración samurái y el aplomo que muestra Nahuel y, algunos, quisieran poder elevar el ki como Son Gokuh y hacer temblar el suelo y las paredes (yo en lo particular quisiera practicar con la solvencia de García Luna, y hacer los ukemis como Silvia). Eso es lo que yo veo. Y veo y oigo al sensei decir que él está cada vez más lejos de querer pegarle a alguien y que practica esto en su vida y yo me pregunto: por qué no quieren aprender esto. Claro que uno a veces tiene un mal día, se sube a un colectivo y el chofer no te devuelve el saludo y te gustaría encontrártelo en la calle y enterrarlo de cabeza en el suelo con un buen nikkyo ura, pero, por lo general, esto no ocurre. Uno no va por la calle saltando los bancos de las plazas haciendo tobikoshi ukemi ni resuelve sus problemas con palancas en las articulaciones (aunque, confieso, entro a mi casa haciendo kaiten) y sin embargo se puede aplicar el aikido a diario, en el día a día. La filosofía que el aikido enseña (respeto por el compañero, el irimi, el ukemi, etc., etc., etc.) puede ser utilizada a diario.
Si me pagaran por practicar aikido, yo viviría más tránquilo. Pero esto no es así. Y sin embargo, allí donde voy, intento poner en práctica lo que me enseñan en el tatami. Después de todo, en la vida, como en el aikido, estamos todos aprendiendo. Por eso yo digo: ¡kanpai!
Patricio, 29 años

martes, mayo 04, 2010

Clase abierta de Aikido 2009 (2/3)



Se viene la 3ra parte...