INSCRIPCIÓN
La inscripción sera hasta el día jueves 30 de Junio via email a unionlaplatadojo@gmail.com o personalmente en el Dojo.
HORARIO DE COMIENZO
9 HS- AM
El valor sera el mismo tomes una o todas las clases.
Los Esperamos!!
El Blog de Unión La Plata Dojo, perteneciente a Aikido Unión Argentina - A cargo de Daniel Picciola Sensei. La Plata, BA. Argentina


Aikido desde adentro es maravilloso. Es genial sentir las técnicas; hacer ukemi; desparramar a tus compañeros por el tatami y que te desparramen; ver cada detalle (que te acuerdes) en cada técnica y probarlos con todos los distintos tipos de ukes que te ofrece el dojo; buscar el dachi, el mae, el irimi y el awase en todo momento ya sea a mano vacía, jo o boken; sentir la circularidad de los movimientos cuando salen (o creés que salen) bien; mantener el Zanshin todo lo que se pueda y buscar el mejor kiai que tengas en bukiwaza.
Todo esto no tiene comparación y lo corroboro desde afuera. Hace unas semanas que no puedo entrenar por una lesión en los hombros y estoy viendo las clases. Tengo unas ganas terribles de entrar a la clase, pero no debo, en lugar de eso, observo.
Desde afuera veo todo ese placer que me genera a mí practicar en mis compañeros. Puedo ver lo mucho que les gusta. Veo a quienes les salen los movimientos circulares, veo los distintos tipos de ukemi, veo como algunos se esfuerzan por hacer lo que dice sensei cuando pide una técnica ligeramente distinta de lo acostumbrado, y como otros sólo escuchan “Ikyo onegaishimasu” y hacen su Ikyo como se lo acuerdan. Es interesante ver cómo evolucionan todos no sólo en su técnica sino como grupo, sobre todo con el shugo. Cuando sensei pide que formen para hacer un kata, formen una fila, hagan un pasillo, hagan seiza para saludar, empezamos tardando casi un minuto para hacer cualquiera de esas, ahora los veo y no se pasan de los 20 segundos.
Es una experiencia interesante ser espectador de un dojo y en especial uno como este que cuenta con una diversidad poco común y que, además, está lleno de buena onda, donde todos se equivocan, se corrigen y mejoran alegremente. Tal vez el awase no salga en todas las técnicas, pero Unión La Plata Dojo entrena awase y desde afuera se nota y da gusto.
Nagueru

Buenas gentes. Para este escrito voy a abandonar mis habituales tendencias patafísicas y voy a referirme exclusivamente a mí paso por el dojo de aikido. Y dado que ya he aburrido in extenso con lo que el aikido me ha ido enseñando, voy a hablar de lo que considero más importante que son mis compañeros. Tenemos la suerte en el dojo de que somos unos cuantos, las clases andan siempre en la veintena de practicantes y se ve un poco de todo. Están los que se pasan de japoneses con el protocolo dentro del dojo y son un dechado de circunspección y enseguidita nomás de terminada la clase se ponen a gritar en boca de jarro: eh salame, ¡pasame la revi!; están los que se queman con leche y lo ven al ruso y llorán; están los que se matan haciendo ukemis antes de la clase y no te agarran una escoba ni a patadas ninja; están los que cuando llegan no saludan a nadie y están los que se toman el trabajo de saludarnos a todos; están los apurados y el que tarda demasiado; están los que se matan de risa cuando no les sale la técnica y los que se enfurruñan e invocan a apócrifos dioses; están los que señalan con el dedo cada cosa fuera de lugar y los que aparentan no prestarte atención; los que confunden fuerza con kime, los que confunden empuje con atolondramiento, los que llegan tarde siempre, los que llegan temprano, los que deberíamos callarnos más y así, puf, una lista enorme… pero básicamente, en general, y a resumidas cuentas, todos le ponen la mejor de las ondas a lo que hacemos de común acuerdo en el dojo; todos me han enseñado y con algunos he tardado más en darme cuenta de que tenían algo más para dar… así, espero no haber sido demasiado zalamero, no era mi intención criticar nada (en la lista habría que agregar que está el que siempre critica algo) ni nada, solo quería remarcar (acá viene la patafísica, no lo puedo evitar) que sensei hay uno solo, el que muestra la técnica y nos explica cómo hacer, pero compañeros (y nótese que tenemos
senpais y kohais pero no hay una palabra japonesa para llamar al compañero), lo que se dice compañeros de práctica, somos un montón y por suerte puedo practicar el iriminage con Silvia o el tincho, con
Jero o con Nahuel, con Paula o con Papas e, independientemente de que siempre me sale mal, se aprende mucho más dado la diversidad de gente con la que se practica… que está buenísimo esto, digo.
Kanpai
Patricio